Nueva imagen, mejor experiencia: +200,000 APUs disponibles. 10,000 con costos 2025, actualizamos los costos de 300 más cada día. Consultar APUS sin restricciones.

Cimbra de madera acabado común en fronteras de zapatas, losas cimentacion incluye, dimensionamiento, cortes, habilitado con clavo y alambre, colocación en fronteras, lubricación con diesel y/o aceite quemado y retiro después del fraguado. (6 usos máximo ).

ClaveDescripción del auxiliar o básicoUnidad
G970130-1005Cimbra de madera acabado común en fronteras de zapatas, losas cimentacion incluye, dimensionamiento, cortes, habilitado con clavo y alambre, colocación en fronteras, lubricación con diesel y/o aceite quemado y retiro después del fraguado. (6 usos máximo ). m2
ClaveDescripción del auxiliar o básicoRendimiento/Jor (8hr)
A100105-2500Cuadrilla de carpinteros para cimbras. Incluye : carpintero, ayudante, cabo y herramienta. 10

I. Introducción: El Paradigma del Desmolde en la Construcción Mexicana

A. Definición Crítica de Cimbra y Desmoldante

La cimbra, en el contexto de la construcción, es el sistema temporal de soportes y moldes diseñado para contener el concreto fresco hasta que este adquiera la resistencia estructural necesaria. El éxito de cualquier colado, ya sea de concreto premezclado o preparado en sitio, no depende únicamente de la calidad del material, sino también de la precisión y preparación de la cimbra.

El desmoldante, también conocido como agente de desencofrado o antiadherente, cumple una función esencial: actuar como barrera física y química entre la cimbra y el concreto. Su objetivo principal es facilitar la remoción de la cimbra sin causar daños al acabado superficial de la estructura o al molde mismo. Una liberación suave y uniforme es crítica para la estética, la integridad del elemento estructural y la reutilización eficiente de la cimbra.

En México, ha existido una práctica arraigada en la tradición constructiva de utilizar aceite lubricante usado, comúnmente denominado "aceite quemado," como un sustituto de bajo costo (o "cero costo") para el desmoldante profesional. Esta práctica se fundamenta en una falsa economía. El aparente ahorro inicial del aceite quemado ignora por completo los costos ocultos, el riesgo legal y los daños a la calidad que esta sustancia acarrea.

B. Consecuencias de la Obsolescencia Técnica

La persistencia en el uso de métodos obsoletos, como el aceite quemado, es un síntoma de una falta de conciencia sobre el Costo de la No Calidad (CNOC) dentro de las obras. Este enfoque se basa en la idea errónea de que el desmoldante es un gasto prescindible.

Un análisis objetivo revela que si bien el costo del material profesional es superior al costo nulo del aceite usado, el costo total de ejecución (incluyendo mano de obra, limpieza y potencial retrabajo) se dispara cuando se utiliza un material inadecuado. Si un equipo ahorra el costo marginal del desmoldante por metro cuadrado, pero el aceite mancha la superficie del concreto (un riesgo documentado ), el costo de la mano de obra para reparar, pulir o disimular esa mancha supera rápidamente el gasto original que se intentó evitar.

La tesis central de este informe es que el aceite quemado no debe considerarse un desmoldante, sino una práctica de disposición inadecuada de un residuo peligroso. Esta acción conlleva graves repercusiones técnicas, de seguridad laboral y legales, haciendo que su uso sea financieramente insostenible para cualquier empresa constructora moderna que aspire a la profesionalización y al cumplimiento normativo.

II. Riesgos Técnicos y de Calidad: El Impacto Directo del Aceite en el Concreto

A. Deterioro de la Apariencia y Acabado del Concreto

El aceite lubricante usado, al provenir de motores y maquinaria, es un compuesto heterogéneo saturado de partículas de carbón, metales pesados, lodos y otros residuos de combustión. Cuando se aplica a la cimbra, estos contaminantes se transfieren inevitablemente a la superficie del concreto.

La consecuencia más inmediata es la aparición de manchas y decoloración en el acabado final. Estas manchas suelen ser permanentes, de color oscuro o grisáceo, y comprometen significativamente la estética del elemento. En estructuras donde el concreto será expuesto (concreto aparente), este defecto es inaceptable. Además, el residuo graso que deja el aceite quemado sobre el concreto puede dificultar o impedir la correcta adherencia de futuros recubrimientos, pinturas o acabados impermeabilizantes, obligando a costosos procesos de sandblasting o limpieza química.

Otro defecto común es la formación de oquedades (burbujas) y superficies despostilladas. Si la aplicación del aceite quemado es irregular o excesiva, el material graso actúa como un inhibidor de la adherencia en ciertos puntos. Esto impide que la capa superficial del concreto se hidrate correctamente y se fije al molde, resultando en un acabado poroso y debilitado al retirar la cimbra.

B. Alteración de las Propiedades de Adherencia y Trabajabilidad

La incompatibilidad físico-química entre el aceite y el cemento es un factor crítico. El cemento Portland requiere agua para su hidratación, un proceso conocido como fraguado. Las sustancias oleosas, especialmente cuando se aplican en exceso, son hidrófobas y rechazan el agua.

Si el aceite se filtra o se mezcla con la lechada de cemento durante el vaciado, interfiere directamente con la reacción de hidratación. Esta interferencia afecta la resistencia de la capa superficial y, crucialmente, la adherencia. Se ha documentado que una cimbra mal limpiada o con restos de aceite puede afectar la adherencia del concreto y alterar su trabajabilidad si absorbe o inhibe el agua. Por lo tanto, el uso de aceite quemado introduce un factor de riesgo en el proceso de curado.

C. El Riesgo de la Aplicación Excesiva

La percepción de que el aceite quemado es un residuo sin costo conduce a una práctica habitual de sobreaplicación. Este fenómeno genera un resultado contraproducente. La aplicación de una capa demasiado gruesa de desmoldante, particularmente si es oleosa y no reactiva, maximiza el riesgo de defectos en el colado.

La aplicación excesiva permite que el aceite migre hacia el concreto o se acumule en las esquinas de la cimbra, mezclándose con la lechada. Cuando esto ocurre, el aceite actúa como un inhibidor del fraguado, no permitiendo que el cemento se adhiera correctamente. El resultado es que la intención de evitar que el concreto se pegue se logra a costa de la calidad superficial del elemento. En contraste, el uso de un desmoldante profesional, al ser un insumo controlado con rendimientos técnicos específicos, requiere y obliga a una aplicación uniforme y delgada, una práctica de ingeniería superior que minimiza la posibilidad de defectos y maximiza la vida útil del molde.

III. El Marco Legal y Ambiental: Aceite Quemado como Residuo Peligroso en México

El uso del aceite quemado en la construcción no es meramente una deficiencia técnica; es, ante todo, una violación al marco regulatorio ambiental mexicano, lo que conlleva riesgos económicos y legales de magnitud catastrófica.

A. Clasificación Legal: NOM-052 y la LGPGIR

En México, el manejo y disposición de residuos están regulados por la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR). Bajo esta ley, los aceites lubricantes usados están explícitamente clasificados como residuos peligrosos.

Esta clasificación se debe a la composición tóxica del residuo. Después de ser sometidos a altas temperaturas y procesos de combustión interna, los aceites lubricantes usados contienen niveles significativos de constituyentes inorgánicos nocivos. La normativa mexicana, referenciada en la NOM-052-SEMARNAT-2005, lista metales pesados que se encuentran en el aceite quemado, incluyendo Arsénico, Bario, Cadmio, Cromo, Mercurio, Plata, Plomo y Selenio, en concentraciones que los definen como peligrosos.

La disposición de estos residuos en el medio ambiente, incluso a través de su aplicación en la cimbra, representa un acto de contaminación no autorizada y un incumplimiento de la regulación ambiental.

B. Obligaciones de los Generadores (Constructores) y Planes de Manejo

Según la LGPGIR, los aceites lubricantes usados caen bajo la Fracción I del Artículo 31 y están sujetos a la formulación y ejecución de un plan de manejo.

Las empresas constructoras, al generar aceites lubricantes usados a través de su maquinaria y equipos, se clasifican como generadoras de residuos peligrosos (incluso como microgeneradores). Estos generadores tienen la obligación legal de garantizar que el residuo sea manejado de manera segura y ambientalmente adecuada. Esto implica canalizar los aceites a centros de acopio o empresas autorizadas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).

El reuso o transferencia de propiedad de un residuo peligroso (como es el caso al aplicarlo a la cimbra), debe estar rigurosamente documentado e incluido en el plan de manejo correspondiente. El uso informal de aceite quemado para cimbra incumple con la obligación de control, documentación y destino final autorizado.

C. Consecuencias Legales y Sanciones Económicas

La disposición inadecuada de residuos peligrosos en la obra es castigada severamente. La Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) establece que acopiar, almacenar, transportar o disponer finalmente de residuos peligrosos sin la debida autorización de SEMARNAT conlleva sanciones económicas directas.

El artículo 171 de la LGEEPA estipula que la multa aplicable será el equivalente de treinta mil (30,000) a cincuenta mil (50,000) días de salario mínimo general (SMG) vigente.

Utilizando como referencia el Salario Mínimo General estimado para 2025 en la Zona del Salario Mínimo General, que asciende a $278.80 MXN diarios , las sanciones mínimas y máximas se calculan de la siguiente manera:

  • Multa Mínima: 30,000 días x $278.80 MXN/día = $8,364,000 MXN.

  • Multa Máxima: 50,000 días x $278.80 MXN/día = $13,940,000 MXN.

El riesgo de recibir una multa que puede alcanzar casi los $14 millones de pesos aniquila por completo cualquier argumento de "ahorro" basado en el costo inicial nulo del aceite quemado. Este riesgo financiero catastrófico por sí solo debe servir como el argumento decisivo para la eliminación inmediata de esta práctica obsoleta.

A continuación, se presenta una comparación concisa entre las dos metodologías:

Tabla 1: Comparativa Rápida: Aceite Quemado vs. Desmoldante Profesional

FactorAceite Lubricante Usado (Aceite Quemado)Desmoldante Profesional Base Agua/Ecológico
Impacto Estético

Alto riesgo de manchas y decoloración. Requiere retrabajo.

No mancha el concreto, acabado limpio. Facilita la liberación.[2, 3]

Impacto Estructural

Afecta la adherencia y trabajabilidad si se aplica en exceso.[1, 4]

Libera de manera suave y uniforme, reduce oquedades.

Clasificación Ambiental

Residuo Peligroso (NOM-052 SEMARNAT).

Generalmente No Peligroso; muchos son biodegradables y libres de solventes.

Riesgo Legal/Multas

Alto riesgo de multas (hasta 50,000 Días de SM) por disposición inadecuada.

Bajo riesgo, fomenta el cumplimiento normativo.
Vida Útil de CimbraPuede ser corrosivo o dejar residuos difíciles de limpiar.

Facilita la limpieza y prolonga la vida útil de cimbras metálicas/de aluminio al no originar oxidación.[9, 10]

IV. La Solución Profesional: Agentes Desmoldantes Especializados y su Clasificación

La adopción de desmoldantes especializados es la única vía para garantizar la calidad del concreto aparente, la seguridad laboral y el cumplimiento ambiental en las obras mexicanas. Estos productos están formulados específicamente para crear una película reactiva o física que no compromete las propiedades del concreto ni la superficie de la cimbra.

A. Criterios de Selección Avanzados

La selección de un desmoldante debe ser un proceso técnico basado en varios factores, no solo el precio. El agente debe elegirse en función del tipo de cimbra a utilizar (madera, metal, aluminio, fibra de vidrio) y el acabado deseado (estético o estructural).

La tendencia de eficiencia en la construcción moderna prioriza los productos libres de Compuestos Orgánicos Volátiles (VOCs) y aquellos clasificados como ecológicos. Esto no solo mejora la seguridad y salud ocupacional en el sitio, sino que también protege el activo de la cimbra. Por ejemplo, los desmoldantes formulados para no originar oxidación son ideales para moldes reutilizables de aluminio y metálicos.

B. Tipos de Desmoldantes Modernos

La oferta actual de desmoldantes especializados se clasifica principalmente según su base química:

1. Desmoldantes Base Agua (Emulsionados o Ecológicos)

Estos productos son formulaciones de aceites minerales o vegetales que se dispersan en agua, lo que significa que están libres de solventes y parafinas. Un ejemplo común es el Fester Cimbrafest DC-350, que se describe como un desmoldante ecológico y biodegradable, no tóxico por inhalación y de fácil aplicación para todo tipo de cimbras (metálicas, madera, cartón, unicel). Los desmoldantes emulsionados base agua, como Molduretex E, son ideales para moldes reutilizables de alto desempeño, ya que facilitan la limpieza y previenen la oxidación en superficies metálicas y de aluminio.

2. Desmoldantes Base Aceite Vegetal

Estos utilizan aceites naturales como base, frecuentemente emulsionados en agua, y están libres de solventes. El EUCO Cimbra Mould, por ejemplo, es un desmoldante de aceite vegetal, libre de VOCs, ideal para proyectos que buscan un alto desempeño ambiental o certificaciones de sostenibilidad. Ofrecen un acabado limpio y evitan oquedades en el concreto.

3. Desmoldantes Base Aceite Mineral/Hidrocarburos (Especializados)

Aunque formulados con aceites minerales, los productos modernos bajo esta clasificación (como Molduretex H) se diseñan para ser de baja viscosidad, alto rendimiento, y a menudo clasificados como biodegradables y ecológicos, a pesar de su base de hidrocarburos. Están diseñados especialmente para cimbras de aluminio, metálicas y fibra de vidrio, garantizando alto desempeño sin los riesgos de oxidación.

C. Beneficios Técnicos del Desmoldante Profesional

La inversión en desmoldantes profesionales genera un retorno de la inversión que va más allá de la calidad superficial del concreto. Estos productos son clave para la protección y maximización de la vida útil de los sistemas de cimbra, que representan un costo de capital significativo para la constructora.

Al facilitar una liberación suave, sin adherencia excesiva, y al evitar residuos difíciles de limpiar o corrosión (especialmente en cimbras metálicas o de aluminio), los desmoldantes especializados extienden la cantidad de ciclos de reutilización de la cimbra. Esto reduce el costo de capital a largo plazo, ya que el activo (la cimbra) mantiene su integridad por más tiempo, mejorando la rentabilidad del proyecto global.

V. Guía de Aplicación Técnica y Rendimiento Óptimo (APU Base)

La eficiencia de un desmoldante depende íntimamente de la técnica de aplicación, la cual debe ser controlada y uniforme.

A. Preparación de la Cimbra: El Protocolo Cero Residuos

Antes de la aplicación del desmoldante, la cimbra debe someterse a un protocolo estricto de limpieza. La superficie debe estar perfectamente limpia, seca y libre de cualquier material extraño, incluyendo restos de concreto, polvo o mortero.

La falta de limpieza es uno de los errores comunes que afectan la calidad del concreto; una cimbra sucia con restos de concreto viejo, polvo o aceite viejo puede afectar la adherencia o provocar manchas. Por lo tanto, el mantenimiento y la limpieza meticulosa de la cimbra antes de cada nuevo uso son pasos críticos para asegurar el rendimiento técnico tanto del molde como del desmoldante.

B. Métodos de Aplicación y Equipo de Protección Personal (EPP)

La aplicación debe ser uniforme para asegurar una cobertura total sin excesos. Los métodos comunes incluyen el uso de brocha, rodillo o, la técnica preferida por su uniformidad y control de espesor, la aspersión (pulverización).

Es fundamental evitar el abuso o la aplicación excesiva del material. Se ha demostrado que una capa demasiado gruesa puede mezclarse con el cemento, causando daños al no permitir la correcta adherencia. El desmoldante se aplica listo para usar y no debe diluirse, salvo que lo indique específicamente el fabricante. Se debe permitir que el desmoldante seque sobre el molde antes de vaciar el concreto para garantizar el máximo desempeño.

En cuanto a la seguridad, la manipulación de cualquier producto químico en obra exige el uso de Equipo de Protección Personal (EPP). Siempre se debe utilizar EPP, incluyendo guantes de neopreno y protección para los ojos (gogles) , incluso con productos clasificados como base agua o ecológicos.

C. Rendimiento del Material (m2/L)

El rendimiento es la métrica clave que justifica económicamente el uso de productos profesionales. El rendimiento varía significativamente dependiendo de la porosidad y la naturaleza de la cimbra:

  1. Cimbras Metálicas, de Aluminio o Superficies No Porosas: El rendimiento es alto, ya que la absorción es mínima. Se pueden alcanzar rendimientos de 20 a 25 m2 por litro. Específicamente, el Fester Cimbrafest DC-350 puede rendir hasta 25 m2/L en metal.

  2. Cimbras de Madera, Irregulares o Porosas: La absorción de material es mayor. Los rendimientos típicos oscilan entre 7 a 10 m2 por litro.

Un rendimiento alto (como 25 m2/L) para cimbras metálicas de alta reutilización significa que el costo de material por metro cuadrado es marginalmente pequeño. Si un litro de desmoldante cuesta aproximadamente $120 MXN, el costo material por m2 es de tan solo 4.80MXN. Esta cifra desmantela cualquier argumento económico a favor del aceite quemado.

D. Rendimiento de Mano de Obra (Peón/Jornada)

La aplicación manual del desmoldante profesional es una tarea inherente a la preparación de la cimbra, generalmente asignada a un peón.

Para elementos estructurales como columnas rectangulares o trabes, el rendimiento de mano de obra promedio para la colocación y preparación de la cimbra (que incluye el desmolde) es de 0.118 Jornales por m2 de cimbra. Esto implica que un peón puede preparar aproximadamente 8.5 m2 de cimbra estructural por jornada (Jor/8.5 m2).

Para calcular el Análisis de Precio Unitario (APU), se utiliza una referencia de costo laboral diario para el peón que incluye las cargas sociales, estimada en 373.53MXN por jornada.

VI. Análisis de Precio Unitario (APU): Desmontando la Falsa Economía del Aceite Quemado

El análisis del costo directo (CD) de aplicar un desmoldante profesional demuestra que la mano de obra es el componente principal del costo, no el material.

A. Variables de Cálculo Necesarias

Para una cimbra estándar de madera o mixta utilizada en elementos estructurales, se utilizan las siguientes variables (Estimado 2025):

  • Costo Unitario Material: $119.74 MXN/Litro. (Basado en el promedio de cubetas de 19 L de Sika o Retex, ejemplo: $2,275 MXN / 19 L = 119.74 MXN/L).

  • Rendimiento Material: 8 m2/Litro (0.125 L/m2). (Rendimiento conservador para madera/mixta).

  • Costo Unitario Mano de Obra (Peón): $373.53 MXN/Jornada (Referencia APU con cargas sociales).

  • Rendimiento Mano de Obra (Aplicación): 0.118 Jor/m2 (Para columnas o elementos estructurales).

  • Herramienta Menor: 3% del costo de la mano de obra.

B. Estructura de Análisis de Precio Unitario (APU) Comparativo

El costo de la mano de obra asociada a la limpieza, preparación y aplicación del agente es, de lejos, el factor más pesado en el costo directo. La inversión en desmoldante profesional es una prima de seguro sobre la calidad de esta costosa mano de obra.

Tabla 2: Estimación del APU para Aplicación de Desmoldante Profesional (Base México 2025, Cimbra Estructural)

ConceptoUnidadCantidad por m2Costo Unitario Estimado (MXN)Importe por m2 (MXN)
Material: Desmoldante Base AguaLitro0.125 L/m2 (8 m2/L)$119.74$14.97
Mano de Obra: Peón (Aplicación)Jornada

0.118 Jor/m2

$373.53$44.08
Herramienta Menor (3% MO)% MO0.03$44.08$1.32
Costo Directo Total (CD)m2--$60.37

C. El Costo Agregado: Riesgo vs. Beneficio

El costo directo del desmolde, incluyendo un desmoldante profesional, es de 60.37MXN por m2. De este total, el material representa menos de una cuarta parte.

Si se utiliza el aceite quemado (donde el costo del material es cero), el costo directo por m2 sería aproximadamente 45.40MXN (solo MO + Herramienta Menor). La diferencia neta en el costo directo por material es de menos de 15MXN por m2.

Esta ínfima diferencia de 15MXN por m2 es la supuesta "ganancia" que se obtiene al usar aceite quemado. Sin embargo, al optar por este supuesto ahorro, la constructora incurre en el riesgo de:

  1. Retrabajo: Costos adicionales de mano de obra y materiales para limpiar o resanar las manchas y defectos superficiales.

  2. Sanciones Legales: Exposición a multas por disposición ilegal de residuos peligrosos que inician en $8.3 millones de pesos.

Se concluye, sin ambigüedad, que el costo de la no calidad y el riesgo legal asociado a la disposición de residuos peligrosos superan infinitamente el costo de adquirir un desmoldante profesional. La inversión en un producto de calidad garantiza la inversión mucho mayor que ya se hizo en la mano de obra y en la limpieza (el 75% del CD).

VII. Conclusiones y Recomendaciones Estratégicas para la Construcción Moderna

A. La Eliminación Definitiva del Aceite Quemado

La evidencia técnica, ambiental y económica exige la eliminación inmediata y definitiva del aceite lubricante usado como agente de desmolde en cualquier obra formal en México.

El uso de aceite quemado es incompatible con los estándares modernos de calidad en la construcción, compromete la integridad estructural y estética del concreto, y expone a la empresa constructora a riesgos de litigio ambiental y multas millonarias por parte de SEMARNAT. El reuso informal de aceites quemados no satisface las obligaciones de manejo de residuos peligrosos impuestas por la legislación mexicana.

B. Hoja de Ruta para la Adopción de Desmoldantes Ecológicos

Se recomienda que las constructoras migren de forma exclusiva a desmoldantes certificados, priorizando las opciones Base Agua (emulsionados) o Base Aceite Vegetal. Estos productos no solo cumplen con la normativa ambiental al ser generalmente biodegradables y libres de solventes, sino que también mejoran las condiciones de seguridad ocupacional y maximizan la vida útil de los moldes.

Es crucial implementar una estrategia de capacitación rigurosa para el personal de obra. Se debe enfatizar que la eficacia de los desmoldantes profesionales depende de una aplicación controlada, fina y uniforme. La meta no es "ahorrar" material a toda costa, sino maximizar el rendimiento (m2/L), lo cual es el indicador real de la eficiencia en el uso de insumos químicos.

C. Integración con el Sistema de Gestión de Calidad (SGC)

Para asegurar la consistencia y el cumplimiento, la limpieza estricta de la cimbra y el uso exclusivo de desmoldantes certificados deben ser integrados como Puntos Críticos de Control de Calidad (PCCC) dentro de los protocolos de colado de la empresa.

La documentación adecuada del suministro de desmoldantes y del manejo de los residuos peligrosos generados en la obra (incluyendo cualquier aceite lubricante usado proveniente de maquinaria) son pasos indispensables para asegurar que la constructora opera dentro del marco legal de la LGPGIR y la LGEEPA. La precisión en cada paso, desde la preparación de la cimbra hasta el desmolde, es lo que finalmente garantiza un resultado duradero, seguro y profesional.

Tu Punto de Partida: +200,000 Precios Unitarios

Olvídate de la página en blanco. Consulta estructuras, rendimientos y componentes listos para adaptar a tu proyecto.

¿Necesitas Ayuda con tu Presupuesto?

Completa el formulario y nuestro equipo te responderá en menos de 24 horas.

WhatsApp

521 55 3247 4727

Email

contacto@analisisdepreciosunitarios.com

Ubicación

Ciudad de México, México